HAROLD SANCHEZ

Harol, joven egresado del Centro Spiros Zodhiates y hoy colaborador en el banco Compartamos, nos regaló un ejemplo que quedará grabado en el corazón de todos. Con iniciativa y un profundo sentido de gratitud, movilizó a todo su equipo de trabajo para bendecir a los niños del centro. Gracias a este hermoso gesto, 80 niños de primaria recibieron un cuaderno, una caja de colores, una caja de plumones y una cajita personal con frugos y galletas. Este testimonio nos deja una poderosa enseñanza: la gratitud genuina se convierte en generosidad, y la generosidad tiene el poder de inspirar, movilizar y transformar vidas. ¡Anhelamos ver más corazones como el de Harol! Que se levanten hombres y mujeres que, agradecidos por lo recibido, decidan sembrar esperanza y amor en las nuevas generaciones.

RAFAELLA Quichua

Damos gracias a Dios por la vida de nuestra querida joven Rafaella Quichua, quien ha sido nuevamente reconocida por ocupar el primer puesto durante su segundo ciclo de estudios. Este logro no solo refleja su esfuerzo y dedicación, sino también la gracia de Dios obrando en su vida. Con un corazón agradecido, Rafaella dedica este reconocimiento a sus padres y hermanos, quienes han sido su apoyo emocional constante, y también a la familia de AMG Perú, que la acompaña y anima cada día. Como familia, nos gozamos en cada avance de nuestros niños y jóvenes, creyendo que Dios los está formando para un futuro lleno de propósito. Este testimonio nos recuerda que, cuando caminamos en unidad, amor y fe, vemos el fruto de la fidelidad de Dios. ¡Seguimos sembrando en vidas que darán fruto abundante!

kevin lopez

Kevin recuerda con cariño los años que pasó en el centro. Para él, no era solo un lugar donde recibía alimento, sino un espacio seguro, acogedor y lleno de amor, donde podía aprender sobre Dios, crecer en valores y encontrar tranquilidad en medio de las dificultades. “Mis primeros años y en general todos los años que estuve en el centro fue bonito, fue acogedor. Era un espacio donde uno podía aprender sobre Dios y estar tranquilo”, comparte Kevin. Desde pequeño fue acompañado y animado a desarrollar hábitos de estudio, aprender principios bíblicos y fortalecer su carácter. Cada enseñanza dejó huellas profundas en su vida. Allí aprendió a discernir entre lo bueno y lo malo, a vivir con honestidad, respeto y verdad, valores que hasta hoy guían su vida personal y profesional.